jueves, 9 de febrero de 2012

Larga vida al Flaco Spinetta


La primera vez que escuché al Flaco probablemente no había nacido. “Peteribí”, una canción que no tendría por qué haber sonado en mi casa, en mi entorno, ni menos aun haber sonado varias veces como para quedarse en mi memoria. Pero cuando escuché esa canción, a los 17 años, mi memoria empezó a jugar y agarró un recuerdo difuso, de infancia, tal vez auyn en el vientre, nunca supe a qué me recordaba ni cómo o dónde la había escuchado antes. Cierto es que la canción no tiene nada de trascendental para mí, como otras obras de Spinetta, pero la gracia es que estaba en mi cabeza desde antes, me era familiar como el olor de mi padres, estaba ahí antes de los Beatles y mucho antes de la música.

Gracias flaco.