viernes, 17 de diciembre de 2021

Instagram

Envuelto en plumas
Y sin despegar la mirada de la ventana
En la cama y en el living
Empieza a desperezar un ojo
Este convence al otro
Y parten disparados al cielo.

Aquí arriba es más fácil cuajarse
Encontrarse y coincidir, 
O sólo sostener un silencio simpático 
(Qué sufrimiento sinuoso el de ese verso)
O meterle sexta y desenfrenar el carrete.

Aquí arriba hay un alivio
Aunque sea a punta de memes
Y también un crucifijo, una estaca y un ajo
Para usar en contra de los intelectuales 
Y los viejos que se curaron de su juventud.

Aquí arriba hay que aprenderse todos los códigos
No se imponen el Kpop ni el Drag
Ni los hippies ni los punks ni la voz de nadie.
Si quieres oír, oyes.
Si quieres hablar, hablas.

Y sin embargo, 
Una vez cada cuatro años
La tierra nos reclama abajo.
Un pequeño esfuerzo, un simple voto
Para acortar la distancia
Entre ese cielo precioso
Y nuestra cama y nuestro living. 

martes, 30 de noviembre de 2021

Don Nadie

Eres un Don Nadie
Tu nombre no resuena
Tu apellido menos 
Estás obligado a llenar la lista de espera
De la justicia.
Lo lograron
Te rompieron
Alguien que siempre estaba feliz...
Las patricias y los patricios
Te pusieron en tu lugar.
El del plebeyo que camina
Por debajo  de todo lo que brilla.
Te mereces el cielo,
Dicen tus amigos.
Las letrinas no te quedan 
Dice tu familia.
Pero aquí estás.
Otra vez bancándote la mierda,
Las faltas de rigor
Y las incompetencias.
Abrazado al WC
Como si fuera tu lugar seguro.
Y el desprecio
Y las lágrimas
Y las explicaciones 
Y los manotazos de ahogado.

La vida no es justa,
Decía el sabio Skar.
La vida no es justa, 
Repites tú, sin resignarte todavía.
Allá ellos, acá tú.
A la mierda las patricias y los patricios,
Que se pudran, que se los coma el karma.
Tú, el niño bueno,
El que lo hacía perfecto, el que destacaba.
Pero que en el fondo no lo hacía tan bien,
Y tampoco destacaba tanto.
Eres y serás un Don Nadie.
Por favor no te olvides.
Por favor no te olvides.

domingo, 10 de octubre de 2021

vota Sichel

Ya está weno ya!
Ahora toca pasarla bien.
Nadie me mandó a meter los pies al barro,
Me metí solito.
Y aunque el barro ennoblezca
No hay mucha diferencia entre la Nobleza y una zanahoria. 
Ahora sólo importo yo y mi familia.
Voy a votar por sichel, o por kast, si tocase.
La alegría del pueblo no me paga el gimnasio, ni el café ni las vacaciones. 
Ya está weno ya!
Si esos bárbaros se hubieran tapado los ojos hoy no les faltaría uno.
Más fácil es cerrarlos.
Reírse en público pero no solo (CL)
Comprarse todos los lomos de su libertad y desarrollo. 
Tragarse hasta la última gota de semen de Pinochet.
Ser un burgués como dios manda.
Porque los burgueses no hacemos ollas comunes.
Ni ostentamos ignorancia ni enormes deudas.
Le hacemos el quite al lastre que nos carga el planeta.
Al final le damos la espalda.
Y de espaldas, mi washo.
El corazón está a la derecha.
No a la izquierda. 

martes, 7 de septiembre de 2021

Epifanía inútil

Hace 24 años se me ocurrió viajar al futuro para advertirme sobre algo muy trascendente que me había pasado, y que, por algún motivo de orden superior, era importantísimo recordar tal día, en el futuro.

Ese día era hoy.

Llamentablemente, con 7 años de edad no tenía cómo saber que ya no viviría en la casa de mis padres o que me habría cambiado de ciudad, y peor aún, no imaginaba que aquello tan importante para mí hace 24 años, el día de hoy no tenía relevancia alguna.

Me gustaría poder viajar al pasado y evitar que mi yo de niño haga ese viaje inútil, decirle que lo reserve para otra oportunidad, una que sea de verdad importante. Pero no se puede. Es una lástima, pero no hay nada que hacer.

jueves, 2 de septiembre de 2021

La anticumbia matemática

Cuánto cielo le queda a tus ojos.
Cuánto pecho hay disponible pa´ las balas.
Cuántos infinitos te has gastado ya.
Cuántas resurrecciones más aguantará tu cuerpo.

Dios o tries.

martes, 31 de agosto de 2021

Pogo

La lisztomania podría ser un tipo primitivo de pogo. 
El síndrome de Stendhall una forma muy particular de pogo, aunque se cuenta que lo inventaron en alguna tocata anarca, y que nació de un arrebato grupal en el público. La música estaba buenísima, necesitabas moverte y patalear, comentaba un testigo entrevistado años después para el documental "Sobredosis de Belleza en el Siglo XX", escrito y dirigido por Paul Thomas Anderson, y disponible en Netflix a partir de marzo de 2023.

"El último pogo de Rita maldita" debe ser un librazo, aún no lo leo pero me tinca mucho mucho. Es que el título está muy bueno.

En Bossa&People de El Kuelgue, el lagrimeo exquisito de la segunda parte es sólo por un poco de pogo allá loco!. 

Mi pogo favorito fue en un recital de NIN, donde las luces y la música te picaneaban las patas para agitarlas contra lo que se moviera, fue muy divertido la verdad.

El peor de todos ya no sé en qué concierto fue. La violencia ahí era por gusto, un mosh monárquico donde los más rudos te pegaban sin nada de compasión, como apurados por ponerse una corona invisible de animal alfa. Los demás, los más escuálidos, nos metíamos igual a recibir alguna manopla o puntapié inolvidable, sin el jugueteo de un pogo como dios manda, y aguantando con el único afán de decir yo estuve aquí. No me hizo gracia ni valió la pena el recuerdo.

Este popurrí bien podría ser una forma de pogo, pero eso sería muy forzado.

sábado, 28 de agosto de 2021

Flor

Hay flores para erigir edificios

Hay flores para endurecer erecciones interminables.

Hay unas para agraciar el aire de la casa.

Y otras para conquistar abejas.

Hay una que para el tiempo, 

Y te espeja tu mejor lado.

Hay una flor en tu sien

Salivando pétalos y unicornios.

Y esta la más bella,

Esa flor eres tPERO CÓMO SE TE OCURRE QUE VOY A REMATAR CON UN "eres tú" POR LA CRESTA OOH.


lunes, 16 de agosto de 2021

El Baile

Ahí en el instante mismo en que eliges tu nueva Canción Favorita.
En ese justo momento la magia agarra vuelo y se hincha de glitter.
Cuando el pasado se aproxima más que nunca al presente.
O cuando el presente se dilata y no se disuelve así paf!
Como un niño radiante celebrando con las manos en alto,
Que acaba de armar la torre de legos más alta de su vida.
Una victoria que parece mundana, pero que guarda
Los secretos ancestrales del Paraíso.
Uno elige su canción favorita, y es como si
Pudiera agarrar un montón de agua con las manos
Sin verla escurrir entre los dedos.

Hoy he designado a mi nueva canción favorita
Con querer y sin querer al mismo tiempo.
Me babean las papilas, me brillan los ojos.
Pero sobre todo mi garganta canturrea
Como si no hubiera mañana.

viernes, 6 de agosto de 2021

warhol

Candy warhol, la golosina que te asegura 15 minutos de placer.
Dandy warhol, el señor elegante que tarda 15 minutos en revelarse como un imbécil. 
Rusty warhol. La manzana partida que se oxida en 15 minutos. 
Party warhol, los 15 minutos de risa que salvan el carrete.
Worthy warhol, los 15 minutos que te salvan la vida.
Pretty warhol, la belleza que se apaga después de 15 minutos (o un orgasmo).
Thisty warhol, la sed que se acaba al quiceavo vaso de chela.

jueves, 5 de agosto de 2021

Hysteria Inn Story Pt.6 / El Patio de Juegos (Fin)

En la recepción la esperaba Sigmund, con los ojos medio húmedos y el pechito inflado. A la distancia Carlos Gustavo, el Joven, miraba con recelo y envidia. Su sombrío inconsciente colectivo, con sus sincronías y mandalas, no alcanzaron a llamar la atención de Ana, que avanzaba toda cocoroca por la alfombra roja montada por el austríaco.

El Patio de Juegos de Sigmund (Tummelplatz, en alemán) era el lugar donde aspiraba llevar a sus pacientes, un espacio de completa libertad donde no se anticipaban moralidades ni restricciones sociales. Ana entró sin dudarlo, se sentía preparada, este era el lugar de sus sueños, lo que sabría más adelante como su lugar favorito. 

A diferencia de las otras habitaciones del Hysteria Inn, acá no estaba sola, la compañía era un imperativo para practicar la libertad a la que la empujaba Sigmund, sus padres, sus hijos, sus hermanos, sus amores y sus amigos, todos aquellos ante quienes Ana pudiera presentarse desnuda. Porque sí, estaba desnuda, y se paseaba por la habitación con el relajo que uno siente cuando nadie está mirando, como quien dice más contenta que la conshetumare.

La chica se sentía pletórica, podía hacer lo que quisiera y todos a su alrededor no harían más que aplaudirla y gozar con sus caprichos. Intentó pintarse el pelo, convertirse en un bicharraco asqueroso, tatuarse un arcoíris bajo el vientre, intentó llorar, patalear, excitarse y enfurecerse, incluso todas al mismo tiempo, y nada, sólo recibía elogios, abrazos o palabras de afecto, cosa que la inquietaba, claro, porque había perdido la costumbre, si es que alguna vez la tuvo.

Cuando era niña y su padre le contaba fantasiosas historias sobre su extravagante apellido, Ana Datrevil lo miraba con credulidad a los ojos. La exaltación crecía cuando su padre inventaba alguna ascendencia imposible, por ejemplo aquel sábado de agosto en que le explicó que Datrevil no era más que una enredada traducción de la palabra EUDEMONÍA, es decir, que su familia llevaba arrastrando por generaciones una predisposición genética hacia la felicidad o satisfacción o plenitud o ponle tú el nombre que quieras.

Lo cierto es que Ana había elegido su habitación predilecta, y también había iniciado un camino lejos de la trayectoria genética que su padre le inventó de pequeña. Decidió darlo vuelta todo, volver al principio e ir más atrás si fuera necesario, ir en reversa pero con la vista al frente, y aprovechó para modificar su nombre como una declaración de principios (y también como una broma). Ana Datrevil se leería hacia atrás, y ya nadie podría seguir su genealogía. El Hysteria Inn sería administrado a partir de hoy por la Señorita Ana Livertad.

sábado, 31 de julio de 2021

Hysteria Inn Story Pt.5 / El Museo de las Artes

La arquitectura del museo es una obra de arte en sí misma. Uno podría creer a simple vista que carece de muros o columnas, pero lo cierto que la tecnología fue exprimida para dar con una solución ad hoc. Fibra de vidrio y carbono para sustentar estructuras enormes, espacios móviles, ambientaciones personalizadas, con un poquito no más de Big Data e IoT, cualquier persona que pusiera un pie dentro del museo podría ser escaneada desde la pupila hasta las entrañas. El mapeo cerebral del edificio es solo el primer pasito porque en menos de un segundo, todo alrededor del visitante se adapta a cada uno de sus gustos. Las experiencias y exposiciones rellenan con creces la más complicada de las expectativas, todo para garantizar al usuario una exquisita degustación de artes a la carta. 
Ana era hoy la espectadora afortunada que recorría los pasillos de este edificio traslúcido. No eran sólo siete ni tampoco puramente visuales, las artes que le presentaba esta habitación le arrancaban todo sesgo anterior. La cuestión se trata sólo de disfrutar, de reventar burbujitas de placer, morderse los labios, cerrar los ojos y exhalar goce. 

Libros tallados en piel, canciones en forma de pastel, esculturas fumables, pinturas para vestir, braille hipertexturizado y así hasta el empachamiento.

Tanta devoción hacia la Belleza tenía sí una tarea por delante. Al concluir la noche en el Museo de las Artes, Ana debía firmar, con su sangre, un contrato que la obligaba a trabajar hasta el día de su muerte como una voluntariosa comunicadora, sacar las artes del museo y llevarlas a todo rincón posible, exponer el Salón de la fama, mostrar a los inmerecidos y a las grandiosas, a los muertos y a las premiadas en vida. 

miércoles, 28 de julio de 2021

Hysteria Inn Story Pt.4 / La habitación de las victorias

El tropiezo que termina en una honrosa sacudida de una pena repentina.
El café de la mañana como un pequeño empujoncito.
El montón de palabras del libro de turno
Que te desordenan plácidamente la rutina.
Tu canción favorita a lo lejos,
En el ruido ambiente de la calle.
El gesto cariñoso y sin aviso
Del más querido de tus amigos.
El ansiado sí, por supuesto, de un final feliz.
El grito grupal de un gol de tu equipo.
La coreografía predecible
De los transeúntes en una mañana fría,
O el ritmo sumiso de los autos al detenerse 
Para dejarte el paso únicamente a tí.
La palabra precisa, la sonrisa perfecta,
Para amortiguar una tensión promisoria. 
La gentileza contagiosa de la señora 
Que te vende una golosina a media tarde.
El sudor en las manos de tu cita
Que alivia el nerviosismo de las tuyas.
El chiste rápido y poderoso
Que explota carcajadas en la oficina.
La última pieza del rompecabezas. 
La brújula calibrada y a punto 
Para una jornada decisiva. 
El hueso roto que justo hoy no falla.
El trabalenguas que no traba lenguas.
La pausa activa que te activa hasta el hoyo.
El beso que responde con un beso y medio.
La pista hallada de un enigma descifrable.

Una tras otra, Ana contaba victorias en la habitación de las victorias.

¿Se te ocurre alguna otra?

lunes, 19 de julio de 2021

Hysteria Inn Story Pt.3

Por los pasillos de su hostería Ana no estaba sola. En el inquietante momento previo a la elección de su puerta de turno, se cruzaba a veces a empujones con otros tipos deambulando como ella. La diferencia crucial era que esos tipos sólo se apostaban en la mirilla de cada puerta, mirando las descripciones de lo que contenía cada habitación, saboreando con orgullo su perspectiva de monstruos omnividentes. Y casi siempre (a diario desde que puso en funcionamiento su Hysteria Inn), se cruzaba con algún torpe intelectual. La jactancia de estos tipos la desalentaba, se veían gigantes desde abajo, parecían enormes bestias babeando su sabiduría por la boca y conteniendo su risa de superhombres de pasillo. Porque ellos jamás abrían una puerta, esas puertas magníficas que Ana puso ahí para adornar la felicidad, y que a ella tantas satisfacciones le habían entregado. No, ellos no se rebajaban, no eran dignos de entrar a ninguna de esas puertas en las que la apuesta era un requisito. Ellos desafiaban a la incertidumbre vestidos en algodón, vanagloriándose cada treinta segundos de su piel sin magulladuras.

Ana no los soportaba, y cada noche intentaba avanzar por el pasillo sin levantar la vista, sin mirar hacia arriba a este paraíso seco que promovían los monstruos. Pero no eran suficientes para vencer su pulsión temeraria, se dejaba enfriar por una que otra imagen de la alegría en conserva de estas bestias, pero no mucho más, y al comienzo de cada noche, orgullosa siempre de su decisión, abría la puerta que la llevaba allá lejos, sobre todo lejos de ellos, esos brutos superhombres.

Hysteria Inn Story Pt.2 / Intensidad

Y que todo esto que tenemos es un regalo
Así que bueno
No quedará más que transitarlo
Como podamos todo a pleno
El Plan de la Mariposa


Ana entró a la primera puerta cerrada. La palabra intensidad se dejaba leer en una tipografía caótica, como escritas por una niña de 5 años. 

El golpe de aire fue instantáneo, un viento fuerte pero grato le tensó los nervios, y avanzó unos pasos sin dejar de sentir la brisa en su cara. No tardó dos segundos y la gravedad desapareció, las piernas le fallaron cuando intentó mantenerse de pie, y se vio cayendo al vacío sin la anticipación que avisa el vértigo. El aire empezó a convertirse en una suave brisa de colores, como un arcoíris extendido en todo lo ancho y largo del cielo, el mismo por donde ella caía. Las risas en su cara no tardaron, se sentía dichosa, como en una explosión de felicidad repentina, abrazada por la sensación de estar volando sobre una nube de colores que la saludaba sólo a ella. 

La gravedad volvió y el arcoíris desapareció. Sus pies ahora tocaban un barro denso que la cubría hasta el cuello. El olor que desprendía la hizo notar que no era tierra lo que la hundía, era mierda, el más asqueroso y repulsivo montón de excrementos que jamás podría haber imaginado. Se combinó rápidamente con su propio vómito, y las arcadas incesantes que sólo le abrían más el asco. Cuando a Ana ya no le quedaba lugar para más desesperación, subió la mirada, y ante sus ojos aturdidos vio venir el pie gigante de una persona sobre ella. Un gigante que la iba a aplastar sin concesión alguna, a la velocidad justa para digerir el asco y el miedo juntos.

Su noche continuó en un ir y venir de escenas pendulares. Pasaba del más genuino goce a la turbulenta sensación de que moriría en cualquier momento, ya fuera en los brazos de su madre, en un beso precioso, ahogada en una alcantarilla o constreñida por alambres de púa. 

Esa noche la dejó tan agotada que eligió el día siguiente para dormir y descansar de las habitaciones del Hysteria Inn. Sin embargo, volvió cuando el sol se retiraba. Eligió cualquier casa de cualquier lugar y plantó ahí su laboratorio experimental. Entró a los pasillos llenos de puertas y entendió lo que significaba su decisión tan apresurada. Cada puerta revelaría una experiencia, en los términos que ella misma deseaba, algo parecido al Teatro Mágico de Hesse pero personalizada a su medida.


martes, 6 de julio de 2021

Hysteria Inn Story Pt.1

Las esperadas revoluciones
Se siembran en casa
La paz que buscamos
Arranca en casa.

El plan de la mariposa

Ana Datrevil imaginaba desde muy pequeña que su padre tenía algún tipo de pacto con el Diablo. El "evil" de su apellido le sonaba inquietante y un poco atractivo, y le hacía sentir más interesante de lo que en realidad era.

Con los años, sin embargo, encontró satisfacción en la bondad; en abrir una puerta para encontrar un cuarto iluminado, limpio y fresco; en su exquisito café al desayuno y las cenas groseras una vez por semana; en la paz de su cuenta bancaria sin números rojos; y sobre todo, en la dicha frugal de la comodidad hogareña. Su casa era su paraíso.

Y como un rayo, irrumpió en su cabeza la cosquilla de la curiosidad. Su plan fue el siguiente: Agarrar todas sus cosas importantes y largar de casa. Pero no a cualquier parte, si quería sostener su delicado paraíso hogareño, debía encontrar cada noche un alojamiento tanto o más bello que el de su primera casa.

Así partió su proyecto personal llamado Hysteria Inn Story (le gustaba más el nombre en inglés porque en castellano sonaría algo así como La historia de la Hostería Histeria). La cosa era simple: alojaría cada noche en una habitación diferente del Hysteria Inn, en un lugar diferente y con personas distintas. Probaría las camas, la comida y el servicio. Y partiría a la mañana a una nueva sala de este paraíso andante.



jueves, 20 de mayo de 2021

Soy

Soy un agujero en las redes sociales
Una mano entibiando un papel.
Soy una marquita medio tímida
O a veces en negrita y subrayada 
Sobre los calendarios de ustedes.

Soy el cringe en instagram
Y la indiferencia y el like
A veces también el interés genuino.
A veces una miríada de letras sueltas
A veces una sentencia minúscula. 

Soy un hombre feliz 
Optimista, alegre e ingenuo
Soy un resentido
Calculador, indecente y bisexual.
Nunca normal.

Soy una persona rota
Restaurada y vuelta romper.
Soy un ser sensible
Continuamente deslumbrado 
Nunca desapasionado. 

jueves, 29 de abril de 2021

Quiero


Quiero
Un tercer ojo 
Una cerveza fría
Un pelo azul
Una vida extraordinaria. 

Quiero
Besitos enamorados
Una mano ganadora
Una diuca enorme
Volando sobre el jardín (jeje)

Quiero
El hambre de las bestias
Tan poca vida
Un esperanto, un middlesex
La segunda vida de 4321

Quiero
Devorarme tu mugre
Y vomitártela encima
Llenarte de heridas
Y desangrarte la vida

Quiero
Una flor para mis padres
Una canción para mi hermana
Una mariposa Feliz
Y otra mariposa Aleonada

No quiero
La quietud del hombre resuelto
Ni la paz de la mujer madura
Ni la ventaja del iluminado
Ni la gloria de la trascendencia 

Quiero un segundo de paz
Horas de tinieblas 
Días de carcajadas
Y años, muchos años
Para descubrir aquello que quiero
Y aquello que no quiero.

miércoles, 14 de abril de 2021

No soy un cobarde, no soy un cobarde

Se me perdieron los ojos
Se me acabó la saliva
La sangre en mis venas se estancó.
Las yemas de mis dedos, carbonizadas.
Mis tripas resuenan, 
Alharaquean algún dolor desconocido. 

Me urge la vida
Mi pulso apura un ritmo sincopado.
Las estrellas y la noche
Sólo acogen su belleza en una fotografía 
Una miserable instantánea escuálida.

Las hojas que deja el otoño 
Todas románticas e ingenuas
Pudren salvajemente al asfalto
Lo agrietan y lo afean.

Anestesiado y amnésico
Uso mi amor como aliciente.
Mi amor a una mujer
A mis hijos 
A mi trabajo y a los libros
A la música y al cine.
Todos valen para olvidarme
Del hambre y sus dueños,
De la humedad de las otras casas,
Del frío y la miseria que no me toca.

No me siento un cobarde, por cierto
Uso mi cabeza para escribir y
No soy un cobarde, 
Pero sí un inútil,
Al menos aún. 

lunes, 25 de enero de 2021

Viento

Un día el viento se detuvo.
Lo había llevado a los más bellos palacios, a las tierras más fértiles del reino.
Lo sacudió con gentileza por los territorios libres que solo saben de dicha.
No le pidió nada a cambio.
Le permitió saborear manjares reales.
Lo elevó por las nubes, los cielos y las cimas más altas.
Sin pedirle nada, absolutamente nada.
Pero llegó el día en que el viento dejó de soplar.
Se imaginan el espanto de este pobre ser humano? Acostumbrado a desplazarse empujado siempre por el viento, casi levitando, sin tener que aprender a caminar, a dominar el trote, a sostenerse en pie?
Fue un golpe durísimo, y aunque lo dejó revolcándose de dolor en el suelo, no fue nada más que eso. 
Así pues, se puso de pie y comprobó que sabía caminar, que dominaba el trote a la perfección, y sobre todo que era capaz. Y que esta soledad que le presentaba desdicha y desencanto, también le alumbraba rincones que no sabía que le pertenecían.
Rincones que le hicieron volver a la vida. Solo frente a un mundo que no lo iba a esperar, le sirvieron para amortiguar las horas de oficina y el delirio de insignificancia que insistía en golpearle el estómago.
Volvió a la vida. Sin la vitalidad de la que solía jactarse, pero con ganas de vivir. Le costaba conciliar el sueño y levantarse cada día, pero aún así sentía el pequeño pulso que lo ponía en pie.
Y con eso le bastaba por ahora.

sábado, 16 de enero de 2021

Lady blue

No me gusta el blues.

Pero loco, cómo no te va a gustar el blues.

Así no más.

Un tema, aunque sea un tema blusero?

No pasa na'

Mira, yo tengo una teoría, la música (sobre todo la música popular), como arte que entra por el oído y todo, es un tipo de expresión que, ante todo, sirve para contar historias. Osea que su principal objetivo es abrir y cerrar un mundo en 3 minutos, y lo que nos gusta de ella, son esos cuentos breves que nos hacen sentido, que se nos meten por los nervios y nos arrancan sonrisas o lágrimas, o nos mueven el cuerpo y nos revuelven el pelo.

Entonces, como todo se trata de historias, en el estilo que sea, siempre va a haber alguna historia que te presente sentido, siempre, es cosa de probabilidad. Tiene que haber por ahí algún blusero que cuente historias en tu frecuencia, y que te cale hasta los huesos por la historia, musical o narrada, por el mundo que te abre en la cabeza, por el pulso que te sube al cerebro, tiene que haber, es cosa de esperar y dejarse encantar.

Mi abuelo siempre decía que no se puede confiar en nadie que no delire, aunque sea un poquito, con algún tema de los Beatles. Yo le encuentro cada vez más razón. Me causa desconfianza la persona que niega a los Beatles como quien niega a dios. Ellos son el principio, la piedra fundacional que se dejó ver en la historia de la música popular, y con esa ventaja se metieron en una cantidad de historias que fácilmente puede abordar cualquier gusto, contaron tantos cuentos y de tantas formas, que es casi imposible que haya algún ser humano que no enganche, al menos con uno.

Me acuerdo del día en que mi abuelo me contó esto. Yo tenía como 4 o 5 años, y fue la misma mañana que murió,  de hecho, fueron sus últimas palabras.

Estábamos en el patio de su casa, él pelaba una naranja y me hacía bromas con las cáscaras, de pronto tomó una regadora y nos pusimos a correr por la huerta, chorreando las plantas y payaseando. Justo en eso empezó a sonar en la radio una canción de los Beatles. Yo, que no gustaba de la música fuera de los temas infantiles que solían poner mis papás en casa, grité fuerte No me gusta!

Mi abuelo se rio como para adentro y paró de correr alrededor de la huerta, se agachó y me pidió que me acercara, se puso serio, como pocas veces se ponía conmigo, y me dijo Hijo, tengo que decirte algo muy importante, nunca, por el motivo que sea, confíes en nadie que....

En medio de su gran frase se acabó repentinamente la radio, y él como que se asustó, se asustó mucho (eso pensé yo en ese momento, después me explicarían que le estaba dando un paro cardíaco), y me abrazó fuerte. Me dijo que me quería mucho y se esforzó un montón por terminar la frase de los Beatles. Justo cuando pronunció la última palabra, se desplomó, y nunca más despertó.

Ya, está bien, a mi abuelo le gustaba mucho el Padrino, y claro que la historia de arriba es falsa. En realidad me contó lo de los Beatles mientras viajábamos en su auto camino a mi casa después del colegio.

lunes, 11 de enero de 2021

Buscando a Wally


Wally se ha escondido toda la vida, como un acto lúdico y de tierna defensa personal, se ha camuflado tanto como ha podido escapando a los ojos de varios. No le importa mucho si lo pillan o no, si acaso lo sorprenden encendiendo un cigarro o meneando una bandera revolucionaria. Le importa un comino eso. Ahora le resulta divertido.
Dotado de su inmortalidad, ha posado por varias épocas de la historia frente a los ojos de los dinosaurios y de los torpes vanguardistas. En cada año, en cada nuevo juego, se frota las manos a la espera de las miradas reprobatorias de los que envejecieron, de los entusiastan que lo buscan como si fuera un grial santo, y de los nuevos ojos que más bien lo ignoran.
Estos últimos son los que más disfruta, los nuevos, porque son ellos los que lo desafían,  los que lo obligan a renovar su juego, a inventarse nuevos trajes y formas para ocultarse, a llamarles la atención y generarles interés. Los otros ya están perdidos, los otros quedaron atrás, los más viejos desdeñando sus novedades y los del medio idealizándolas. A Wally no le interesan, sólo se preocupa ahora por despertarse en los ojos de la vanguardia, de la sangre nueva y llena de inocentes y vagas premisas.
Búsquenme! Dice Wally, sigan buscándome para que no se acabe mi juego, mi obsoleto y aburrido juego.