martes, 24 de noviembre de 2020

La rebelión consiste en mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos - Alejandra Pizarnik

¿Y qué pasa si me declaro enemigo de la tibieza?
¿Abiertamente en contra de la moderación?
¿Si estoy preparado para quemarme
Sólo para que no se me enfríe el alma?
Si tiene que doler, pues bien.
Asumiré con pirotecnia mediante 
que no siempre me va a gustar.

Si ya nos agotamos de las victorias a cuentagotas
Del rictus sabio y bien educado
Es que el equilibrio y la mesura no son lo mismo
La mierda es amarilla
El equilibrio, en cambio, podría oler a dignidad.

Me parece que ya tuvimos mucho de eso del "punto medio"
De que el centro es la razón
Y que los extremos nunca son buenos.
Tibieza, ingenuidad, cobardía
Es el discurso del vigilante
Del que no está feliz
Pero tampoco quiere estar más triste.

Y quién podría culparlos
Está todo bien jodido en todas partes.
Pero yo me niego a seguirlos
Me niego a cerrar los ojos para oír mejor.
Que se nos rompan los tímpanos
Y que nos exploten los ojos.
La belleza duele y quema como el infierno
¿Y qué? 
¿Y qué si no vale la pena?
¿Y qué si toca perder?

domingo, 1 de noviembre de 2020

dos

La primera vez que la oí
Me fui de espaldas
Del puro asombro
Es que es una canción maravillosa
Te agarra y ya no te deja pensar en nada más
Tenía pocos años
Y era tan fascinante
Que la guardé bien escondida
En el clóset de mi primera casa

En las fiestas, varios años más adelante
Sonaban las mismas canciones 
La mía, esa belleza que me capturó de chico
Se escuchaba todas las veces
En versiones actualizadas y remasterizadas
Junto a otros raros temas nuevos
Yo las oía y miraba a los demás 
Las celebraban orgullosos
En los mismos tonos de un arcoíris

Los veía bailotear y reírse 
Con el mismo asombro que el mío.
Y un día, que me pilló por sorpresa
Sonó un coro nuevo, casi como un color:
Lo vi, por supuesto
Vi todo y caí perplejo
Lo vi como una nueva libertad
Tuve que renovar el clóset
Para hacerle espacio a ese encanto que vi

Fue como destapar un oído sordo
Porque ahora eran dos las canciones maravillosas 
Ambas mías, ambas para mí.