jueves, 2 de octubre de 2025

pandemia de arte

En primer lugar los artistas son unos zánganos.
En segundo, habría q ser muy retorcido para seguir fomentando las artes en la sociedad en q vivimos.
Pq? 
Fácil.
Alguno d uds tiene tiempo de conmoverse?
Alguno de uds tiene el refri tan lleno q le sobra entusiasmo para llenarse de naderías?
A alguien por ahí le podría preocupar más un libro q la salud de su hijo?
No tiene sentido, el arte nuez relevante, no pesa, no alimenta la cuerpa.
Encima de todo requiere de toneladas de tiempo.
Ni hablar de los estudios de salud asociados a su consumo.
Los adictos q caen en las garras de este vicio demoníaco:
"1 de cada 295 personas confiesa haberse conmovido alguna vez por alguna pieza artística, en formatos tan variados como pinturas, canciones, libros, películas, etc."
"Este alto porcentaje de la población ve modificada su forma de pensar y sentir por culpa de esta droga vilmente legalizada"
Hasta cuándo lo vamos a permitir!
El arte no te sirve bro, sólo te da una chispa de alegría al inicio, peor luego te despoja de todo lo demás.


miércoles, 17 de septiembre de 2025

Panegírico para Vicente Cifuentes

Hay gente con la sensibilidad de un camión. Por suerte hay otros que no, personas que parecen haber acaparado la sensibilidad de la humanidad entera.
El resto, los que no somos de ese grupo, nos sentamos cómodamente a mirar su show. Apreciamos su destreza en el arte hastabqbla obra se vuelve nuestra, como si nuestro saberlos nos hiciera tan iluminados como ellos.
Y por esto les debemos mucho. Como a este señor Cifuentes, que escribió esta canción tan bella, y eso ya es suficiente para que se pase el resto de su vida regocijándose de su inmortalidad. 
En fin, gracias Vicente.

*esta cuestión fue escrita a propósito de otro tema del loco, pero el maldito hijo de puta lo hizo d nuevo, se sacó otro temazo q me rompió la cabeza.

domingo, 14 de septiembre de 2025

not to touch the earth

No pises el césped. 
No hables del cuerpo ajeno.
No escupas al cielo.
No te metas en batallas q no son
No gastes energía de más. 
No flipes de más. 
No hinches las pelotas.
No te drogues.
Dosifica, siempre resérvate algo.
Elimina tu singularidad,
Hasta q te mimetices con tus pares.
Despójate de tus inventos.
Las creaciones y la creatividad 
Son virtudes divinas.
Y recuerda no endiosar a nadie.
Cuando pones las virtudes de la gente sobre la mesa
Te vuelves vulnerable y más bajito q ellos.
En la tierra donde nadie es dios
Somos todos idénticos, calcados, aburridos, armónicos, deslavados.
En cambio, en la tierra donde a todos se les permite ser dioses
Reina el caos y nada es estable, 
El contenido pega más fuerte q la forma 
Nadie vigila si pisas o no el césped 
Nadie es tan delicado como para no asumir su propio cuerpo.
A nadie le preocupa saber si te tragas tu escupo.
Pero si a alguno de nuestros pares se la cae la sonrisa
Te aseguro q allá vamos a partir
A recogerla o a inventarle una nueva.
Y después todos a bailar
Y a brindar otra vez por la impredecible inestabilidad. 

jueves, 11 de septiembre de 2025

el amor más grande

 

Saul y Kim no fueron pareja, fueron corte real en un reino inventado: él, bufón con peluca torcida; ella, reina con sonrisa de cuchillo.

Juntos firmaron condolencias falsas, montaron funerales vacíos y regalaron flores envenenadas de risa.
No amaban como santos ni como héroes: amaban como villanos íntimos, celebrando la desgracia con brindis de café barato.

Si el amor verdadero existe, tal vez es eso: dos locos que convierten el luto en broma privada, dos almas que hacen del desastre su ceremonia nupcial.

martes, 19 de agosto de 2025

Pero en qué mundo vives, mujer!?

 Ay!

Una vez mi querida hermana me preguntó cuál era mi necesidad continua de "vivir en lucha".

Me dejó helao como por 2 minutos, hasta q la respuesta salió solita:

"La pasé tan mal cuando era chico, como hasta los 15, únicamente pq mi conducta social no era la adecuada, o pq mi carácter no se había afirmado aún. Las razones son varias y por suerte ya todo fue superado. Pero esta superación sólo apareció el día en que caché q el mundo sí me podía escuchar y parar la oreja, q mi voz allá afuera no tenía por qué acumularse en el viento sin q nadie la maridara con su atenta escuchación."

"Hermana, si no pataleo vuelvo a ser esa persona insulsa de la adolescencia, ese wn con care na q se dejaba llevar a donde lo aceptaran un poquitito. Odio a ese wn, por cosas tan sencillas como q ese wn del pasado nunca reclamó por un poco de amor, comprensión y ternura. Nunca se paró con firmeza frente a los excluyentes y los notarios para plantarle sus verdades. Por eso creo q lucho ahora, hermana querida, me entiendes?"

Me dijo q sí, pero no en ese momento, si no tres meses después, habiendo visto mi comportamiento y mi nueva personalidad, dotada de una seguridad y dicha q antes estaban contenidas.

Ayer pasó otra vez q vi los monstruos de mi adolescencia atacando, pero no a mí, en este caso fue a una de mis almas favoritas de la vida, y eso me prendió tantas redflags q me puse un poco histérico. Quien se meta con los míos va a tener q bancarse mi hostilidad, así de simple.

Esta alma de la q hablo es una de las más sensibles entre quienes la rodean, está dotada de una curiosidad permanente q nos obliga a abrir portales cuánticos en este hogar, pq le sobran las ideas y la creatividad, pero a solas y en privado.

Esa alma tuvo una adolescencia más dura (y esta?) q la mía, y ha tenido q resignarse a aceptar un cariño condescendiente, un amor condicionado a su "correcta" conducta. Pq los raritos nos movemos en otras dimensiones, hablamos de otros temas y nos entusiasma otro tipo de vida. Entre nosotros nos reconocemos y nos queremos y nos cuidamos, pero resulta que siempre llega algún normalito a fijar su obsesión con nuestra conducta, a querer enrielarnos, y q nos tolera en vez de celebrarnos (ese fue el poema más lindo q escuché en pandemia, se lo debemos a Taylor Swift). Toda la vida de esta, mi alma favorita, debería ser celebrada y no tolerada, por la súperchucha!

En fin, me despertó a la Bestia, la personalidad de este wn q más pelea, la q menos tolera la hostilidad y la q salta al cuadrilátero preparado para defender a su gente de esos enemigos invisibles y pasivo-agresivos. 

Aclaro sí, q mi Bestia no es bélica, por eso termina escribiendo cosas en vez de levantar polvo o hablar sobre Bruno en vivo y en directo. Eso sí, si no vas a celebrar nuestra rareza, bien puedes usar tu comodín del silencio, y qedarte calladito sin tener q vértelas con este ser humano enojado y listo pa pelear en el ring q le pongai por delante.


domingo, 17 de agosto de 2025

carismático

Iba paseando en las callecitas de mi pueblo, teléfono en mano por si algún evento registrable aparecía sin aviso, o bien pq estaba atento a alguna notificación y uds saben, no se puede hacer esperar al chat.
Se me cruzó un loco con una carita de niño, muy parecido al timothée chalamet, la cagó q se parecía, la cosa es q el loco se detuvo en un banquito y se puso a scrollear ahí sentado.
Nada hasta acá suena extraordinario, pero así de la nada, el timothée fruna se mandó una carcajada épica mientras miraba su teléfono, al parecer un Alto Meme se le cruzó y no fue capaz de contener la risa. 
Un error común de los novatos hiperconectados. 
El loco seguía riendo sin darse cuenta de dónde estaba. La plaza del pueblo, el centro de la ciudad, un lugar más concurrido q la cresta, y él ahí, con su carita de wawa riéndose a destajo, casi sin parar y ya con lágrimas en los ojos de tanto alardear su gustito chistoso.
Alguien debe haberse hecho cargo de la escena, antes q yo, q la verdad no me dio para reaccionar (confieso q me encontraba perplejo mirando timothée reírse), y por suerte llegó la policía. 
Fueron amables iwal, antes de llevarse al chico, le preguntaron si acaso se trataba de alguna performance q estuviera grabando para subir a sus redes, en ese caso el loco se habría salvado.
Pero no, el muchacho seguía en la de él, arriba de la pelota y pegado en su risa interminable. Al final se lo llevaron detenido, al fin! Todo volvió a cero y yo pude seguir caminando campante y sin perturbaciones por las callecitas de mi pueblo anodino.

jueves, 17 de julio de 2025

en la moto

Hablar en primera persona, como recurso para contar historias, tiende a ser muy peligroso, pq entre tanto repetir yo y yo y yo, la cosa puede derivar en textos ininterpretables o inentendibles.

Iwal esa es mi opinión, y aquí hago hincapié en q intencionadamente le metí primera persona al texto, pero salgamos de ahí. 

Se me juntaron dos ídolos en una canción nueva y me agarró altiro, q verwenza. La cosa es q los caballeros hicieron un tema, para variar en primera persona, pero no con la del yo, sino con la del nosotros, y pidiendo cadenciosamente Q LE APRIETES UN POQUITO EL ACELERADOR A TU CORAZONCITO, no a tu ritmo o a tu rutina, no a la velocidad en q t mueves, no esa en q disfrutas solito una canción nueva, más bien esa velocidad pulenta de lo q está adentro, eso q está ahí wardadito esperando algún mensaje imperial, esa q te obliga a ponerle color a todos los momentos de tu vida, no sólo a los q valen la pena. Agarrar el momento y estrujarlo, en lugar de esperar a q pase rápido y ojalá no deje vestigios de cositas q t puedan menear la cuchara.

En fin, mis ídolos no sólo exigen el movimiento, quieren además un poquito de velocidad (o aceleración, para ajustar el tecnicismo) y en el formato q qerai hermanito, la cosa es q haya Nosotros, y podría seguir pero t la dejo para q me preguntes...

Se fijaron qel tema dice q *vestirse despacio q van apurados?* Este otro escribió algo parecido hace poco, es como si estuviera viviendo ese Nosotros y le explota el cerebro.

Este ser humano terminó iwal hablando en primera persona, jeje, se le fundió todo el discurso...oh wait!

jueves, 19 de junio de 2025

Bufonadas


La Barbie Rarita, casi lo mismo q Morpheus de Matrix, son los personajes que dan el puntapié inicial a la aventura en cada peli. Sin ellos dándole pastillitas de colores a los protagonistas, ninguna de las películas habría sido tan espectacular.

En el sindicato de los raritos existe una regla básica de admisión: Como Raritos del mundo, celebrar siempre las locuras del bufón que alimenta hambres que la gente no suele alimentarse.

martes, 17 de junio de 2025

Fantasy

 

No conozco a nadie y todos hablan de mí.

Suena presumido o altanero. Y hasta q me pegué el alcachofazo no amé a Charly como lo amo.

El Fantasy de su canción es un lugar bonito q uno inventa para sí mismo (q haya gente pelotuda q lo publica en redes ya es otro tema). Y en ese mundo, uno tendría que ser muy aweonao como para no ponerse al centro de la weá. Un mundo inventado q gire en torno a ti. Y ahí claro q todos van a hablar de ti po, si es tu cosa personal desplegada sin ninguna restricción social, capisci?

Salú por Fantasy!

sábado, 24 de mayo de 2025

Dialéctica

Dialéctica: una doctrina venida en menos, o que envejeció mal.
Me pregunto cuál es el problema tan horroroso de intercambiar ideas. Por qué decir lo q opinas va a significar q quieres tener la razón. 
Me pregunto quién les hizo tanto daño, que nadie les explicó q la conversa no se trata de perder o ganar? Q el asunto es solo jugar por jugar? 

Un grupo no menor de seres humanos decretaron q las opiniones son personales y válidas, y al parecer la derivada de aquello consiste en no discutir, en nunca disentir, por que pa qué si no vas a cambiar la opinión de nadie. Jajajajja pero por qué íbamos a qerer cambiarle la opinión a alguien, si acá nos conforma abrir y mostrar, expandir el contexto, chorriar la curiosidad con glitter. 

Básicamente esta cuenta odia abiertamente al q niegue o se niegue a hablar por hablar, y al q reduzca el lenwaje y las posibilidades en las redes sociales.

Y así cada día nos vamos haciendo amigos nuevos, y enemigos nuevos, todo a punta de Dialéctica.

lunes, 19 de mayo de 2025

Diletante incomprendido

Daniel Ortiz obtuvo su Certificación de Diletante en el Instituto de Epistemología del Arte, en Santiago, hace unos 7 años. Aún recordaba el día de su graduación, y las palabras de don Andrés Varela, el director de carrera, anunciando pomposamente que, a partir de ese momento, nadie podría cuestionar sus saberes artísticos.
Pero y pa que!? Se repetía ahora, una y otra vez, con la soledad bien guardada en su mochila. Para qué!?. Qué hago yo con este certificado estúpido!?.
Aunque el trabajo no estaba mal (estaba a cargo de las críticas de cine de los estrenos semanales para el Canal de Youtube de Cine Hoyts Chile), lo que lo tenía podrido era esta soledad. No contaba con ella, pensaba que un melómano puede ser amigo de todo el mundo, que ante todo tendría algún tema de conversación con cualquiera, la cancioncilla esa, el disco tal, etc.
Pero lo cierto es que su saber lo había hundido. Le gustaban los Beatles, conocia casi todas las canciones, y eso era una buena entrada. Pero pasado cierto tiempo se aburría, porque lo que a él de verdad le fascinaba era el sonido maravilloso de la cuarta cuerda de la guitarra con que George Harrison hacía el solo de While My Guitar Gently Wheeps. Y así como resulta incómodo de leer, resultaba incómodo de oír. A todo aquel que mencionaba este subtema solía evadir pronto la conversación, en el mejor de los casos su intentaba volver inútilmente a Yesterday o She Loves You. Si no, simplemente guardaba silencio, o de plano se esfumaba.
Un día eso sí, en una conferencia solo para diletantes certificados, conoció a una muchacha que gustaba tanto como él de una de las cuerdas, de la misma canción, la misma guitarra y el mismo solo. Era la tercera, sin embargo, y para él aquello valía poco más que lo mismo.
Cansado, Daniel se sintió en la obligación de buscar ayuda. Era recurrir a un profesional o dejarse carcomer por la angustia maldita que le brindaba su satisfacción de diletante. Él amaba el arte, en varias expresiones, generalmente la música, por temporadas flashaba fuerte con la literatura, en otras épocas era el cine, el teatro, etc. El de verdad amaba ese breve pedazo de alegría que le brindaba escuchar una canción. Aprendió con el tiempo a medir los impulsos eléctricos que le generaban las obras de arte, y estableció una escala de fascinación que le permitía,,,,
Pero claro, parecía un loco. Hacía el ridículo cuando se dejaba llevar, cuando en público manifestaba su total encanto por ese mínimo verso contenido en un soneto, o por la obra entera de un artista que recorría la historia universal y se podía vincular como un aleph con tal o cual canción, peli, libro o lo que fuese. 
Se sabía aburrido, o más bien aburriente. Era capaz de ver claramente las miradas incómodas, las condescendientes, las irritadas, las desinteresadas y casi nunca, nunca nunca, percibía brillo en los ojos de quienes se detenían a escucharlo, tal vez respeto era la máxima expresión que recibía por respuesta, y a veces tendía a conformarse, se engañaba pensando que ese era un truinfo, que eso le valía por satisfacción, pero generalmente cuando se iba el efecto del alcohol, o la adrenalina o libido o lo que fuera, se daba cuenta de la mentira que se intentaba colar entre los ojos.  No era verdad, simplemente no era verdad.

miércoles, 16 de abril de 2025

?

 historia de un accidente. Él pide, casi rogando, que lea su app de textos.

ella entra al PM, y empieza a avanzar en la lectura. El PM puede ser contado de a poco, intercaladamente con la historia de la chica, una vez que se recupera él, en que queda deforme, pero ella se empieza a chocar con lo lee. Ella decide intentarlo pese a las insistencia de él ( o tal vez él quedó en coma y todo el conflicto de ella ocurre mientras él se recupera), y empieza a querer que funcione. El asco la abruma, de verdad quiere que funcione. 
Él es Ella.
continúa el diario, tal vez no mucho. Pero llegamos a un momento en que ella descubre que él la traiciona. 
Ella se inspira en gone girl, e inicia el plan. Tendría un accidente y moriría, que lo mismo que suicidarse. Pero le dejaría su diario para que él se vaya enamorando de cada palabra. que lo ame cada vez más. Mientras ella en coma está deforme. Pero el diario avanza haciendo quererla a ella. 
En el final, ella le confiesa que lo vio traicionándola y su plan de inicio a fin. Y que la mejor forma de castigarlo era haciéndose daño ella (perspectiva de feminismo o machismo agudo), para castigarlo. Hacerlo amarla como a nadie, para luego quitársela. El plan falló. ella no murió y él no entiende si la ama o la odia. ella está deforme, no la quiere, le da asco. pero la ama, y con cada palabra del diario quedó más enamorado. pero la odia, la odia por lo que intentó hacerle. el amor se le flashbackea en el camino, pero decide que la odia y que se va a vengar. 
La humilla, la tortura, somete a perversiones una y otra vez. la tortura, la golpea, la humilla.
la mata
el tipo escapa
inicia el activismo por el caso
sus redes poderosas lo esconden
lo atrapan por casualidad
las redes poderosas lo sacan de la cárcel
lo mandan a república checa
conoce una nueva ella
le empieza a escribir un bello diario
todo termina cuando redacta el último párrafo del diario
donde la descubre traicionándolo.

martes, 1 de abril de 2025

 - Awela Awela Awela!!!!! Qué hora es?

- Un cuarto pa las Once

- Aaaajajajaj Shúpalo Entonce!!!!

(Risas)

(Tres horas más tarde)

- Nieto Nieto Nieto!!!! Qué hora es?

- No te va a resultar awela, son un cuarto pa las Tres!

- Shúpalo Entonce!!!! jajajaja

- Pero awela eso no rima po!

- Y si no rima que no rime!

miércoles, 26 de marzo de 2025

penales y Páez

- Abuela pq te raya tanto eso de los Penales y Páez?
- Uuuf, q wena pregunta cabro chico.
Si te invitan a "patear penas o escuchar a Páez" por favor cabrochicoeporquería no se te ocurra decir que no.

Te acuerdas cuando Chile ganó sus únicas 2 copas? Fue por penales. Te acuerdas de cómo tenías el corazón viendo por la tele cada una de esas transmisiones? Loco, patear penales es la Aventura, tomar el riesgo y a lo que salga. Podríamos haber salido segundos las 2 veces, pero por cosas curiosas del destino le quitamos a los mismísimos argentos nada menos que DOS COPAS CTM! 

Ahora bien, escuchar a Páez, para quien ama a Páez, tiene la gracia de ser un lugarcito seguro, donde no hay que tomar riesgos y sólo hay que dejarse flotar en la nubecita de optimismo (medio) forzado que te ofrece el Rodolfo (Páez). Y aclaro que cada quien tiene su propio Páez, lo de la canción es sólo un ejemplo así que no te vaigas a poner literal.

Volvamos entonces al Parque acuático.

Te invito, querido nieto de mi corazón, a patear penales o escuchar a Paéz toda la vida, deme la manito y suéltela en el camino, o agárrese de mí si necesita ayuda. Para eso estamos los que te querimos.

lunes, 24 de marzo de 2025

disposition

Se acuerdan de la diferencia entre disposicioncitas, determinaciones y Actos de valentía?

La vieja nos confesó en la primera clase del año, que tenía sus razones para hacer esto. Que no era sólo pq le gustara, o para mantenernos ocupados. Ella decía que el mundo afuera era tan hostil que nosotros necesitábamos una especie de entrenamiento para no caer en las profundidades de una depre o que llegara un punto tan triste que no nos gustara vivir.

La vieja se tomaba muy en serio la vida, pero siempre estaba jodiendo con cualquier cosa. Como nuestro criterio era bajito aún, no nos salía fácil a veces entender qué weá quería decir, pero la solución siempre estaba ahí mismo: "ENTONCES PREGÚNTENME POR LA CHUCHA", si algo que dije no tiene sentido, pueden siempre venir a preguntarme qué cresta es lo que trato de poner en palabras. La vida de allá afuera, llena de cosas implícitas y que no se pronuncian, sólo les va a alimentar ansiedades. 
El misterio es divertido, eso es verdad, pero también es verdad que hasta un pedazo de caca puede venir envuelto en misterio, así q por este semestre, nietos queridos, queda prohibida cualquier 

Y ahí nos cagó pq nos mandó a hacer tareas.

Disposición a conocer gente espectacular.
No, tampoco es eso.
Disposición a encontrar en las personas atributos espectaculares.
El problema es q como éramos chicos no teníamos filtro y elegimos partir por el más malo, el mismísimo alemán del bigote. 

miércoles, 19 de febrero de 2025

uds vs nos

Cosas q pasaban en las clases de la awela (Esa vez tocaba Lenwaje):

Parto aclarando que la diferencia más importante entre los Ustedes y los Nosotros, vendría siendo q los primeros incluyen y los segundos excluyen. 

Cuando un nosotros te muestra su cielo, no pretende llevarte paentro, sólo quiere asegurarse de que sepas a qué enfrentarte, y si aplica, que lo celebres en su paraíso. 
Cuando un Ustedes te muestra su cielo, lo q busca es decirte q esta es la única y mejor manera de saborear paraísos, q las demás son feas y corruptas y wácala.

En fin, mientras los Ustedes no nos invitan a la fiesta, los Nosotros les wardamos iwal un pedacito de torta, pq sí nomá.

Peeeero, esto no nos pone en ningún pedestal moral, pq lo van a tener q asumir niños queridos, les va a tocar transitar el Ustedes lo mismo qel Nosotros, así que las almas blancas se pueden ir a la soberana mierda...

- Pero awela qué te pasa?!?!
- Q no quiero q nadie les venga a decir cómo portarse o cómo jugar o....
- Awela, estuviste fumando de nuevo?
- ....Ok, dejemos la clase para mañana, lean la cagá de poema y ahí me dicen qué entendieron.

miércoles, 5 de febrero de 2025

 -Ya pos pésquenme cabros lesos, no ven que esta clase es importante?

-Ya pero awela, es q todos qeremos ir a la var la loza. Pq te compramos todo el cuento de eso q uno vuelve a pensar en toda la comida del almuerzo, plato por plato. Y si la comida estuvo rica, mejor aún. es q nos gusta comer awela.

-Síiiiiii

-Nos encanta!

- Ya les juro q les cuento una cosa corta y después vemos quién lava.

- Yaaaaa, pero corta de verdad po!

- Son dos cositas...

-Buuuuuu, era una po vieja!

- Vieja será tuawela!

- Jajajajjaj

- Dominio y Recorrido: Dos cuestiones importantes ahora q están en edá de matemáticas de verdad. 

El dominio es un montón de cosas, una cachá casi siempre infinita de cosas, y si lo ponemos en la vida real, esas cosas son lo q conocen, lo q saben y lo q diapoquito van a ir aprendiendo. Es la primera parte, algo así como el derecho a ser humano sólo por nacer. Cada uno de uds tiene un Dominio y pertenece a uds. Si aprenden coreano, o si viajan al pasado, o si pueden tejer fierritos o todo lo q toca la luuuuz. Son todas cosas pulentas de meter en la cabeza, o de incorporar al Dominio. Pero lo verdaderamente divertido viene en el otro conjunto de cositas: el Recorrido, q vendría siendo lo q resulta después de q te pusiste a meter cosas q te flipan de tu Dominio en una Juguera Imaginaria. 

A donde quiero llegar es justo a esta Juguera, q viene a ser la q convierte a un pedacito (o a varios pedacitos) del Dominio, en una cosa q ahora pertenece al Recorrido.

Ninguno es más importante qel otro, en ambos vamos a aprender en estas clases, q toca meterle voluntá. Peeeero, sí puede pasar algo trágico, o al menos triste, para mí como awela de uds. Y es q su Recorrido sea iwal o  se parezca musho mushito a su Dominio, como una línea recta sin variantes: una constante repetición de todo cuanto se les para adelante, sin poner ni un milígramo de su cosecha, alguna cosa, un chiste, un recuerdo bonito, una anécdota, ay no sé, me pongo rara cuando pienso q pasa...

La mirada q nos puso esa vez nos dejó helados, tanto q ya no estábamos ni ahí con la loza, qeríamos q se acabara la clase y salir a jugar.

-Ya pero weno, no va a pasar, pa eso estamos aquí. 

miércoles, 22 de enero de 2025

eugenia calavera

Eugenia Calavera

 

Nació en Ailintue en el año 1980, en el baño de su casa, entre las manos de su madre, las yemas de los dedos de su padre, y las manos de la matrona que asistía.

El primer sonido que escuchó fue la voz de su mamá invitándola a venir al mundo, con un tono desgarrado y agitado, que provenía de las profundidades de su estómago.

Nació solo 79 segundos después que su hermano Sigmund, el que partió en avanzada el camino de estos dos muchachos. Ya desde su gestación se habían vuelto inseparables, y estos 79 segundos que Eugenia pasó sin oír ni sentir a su pequeño hermano fue la primera gran emoción de su vida. Los ocho meses y medio que compartieron vientre no se habían visto interrumpidos hasta ese momento, en el que la pequeña se vio desorientada y asustada sin su compañero, hasta que logró oír la voz de su madre llamándola a nacer, y de fondo, lo que suponía era el llanto de Sigmund, su hermano.

De los días que vinieron no recuerda mucho, sólo tiene consciencia de que tuvo que aprender a vivir rodeada de una realidad que no le hacía sentido, cubierta de tres dimensiones que no calzaban con sus vivencias. Era capaz de captar a su alrededor un sinfín de fenómenos invisibles para el resto (invisible también), que perjudicaban su relación con su entorno, menos con su querido hermano. Este último, aunque no podía experimentar la misma realidad de su hermana, siempre se manifestó comprensivo respecto de su habilidad, y no es que los demás la trataran de loca y no le creyeran, el asunto iba por otro lado.

Eugenia nació con una habilidad extraordinaria en su cuerpo, para explicarlo en términos sencillos, podía percibir una realidad cibernética montada sobre la realidad sensorial que percibimos el resto de la humanidad. Eugenia era capaz de ver el frío y el calor sobre la piel de la gente. Además de los colores y texturas que se le presentaban a la vista, ella podía visualizar casi todos los niveles de información sobre las partículas en su campo de visión. Podía distinguir la alegría y el rencor no sólo con verlo posado sobre unos ojos, también alcanzaba a oírlo y descubrirlo al tacto, cada interacción de ella con el mundo la aturdía de información, y por supuesto, a los cinco años puede resultar imposible darle a conocer esto a los padres, o a cualquier persona.

Por eso es que Sigmund jugaba un papel tan importante en su vida, además de ser su mellizo, constituía su puente con todos los demás. Tal vez sólo esa haya sido su función en la vida, solía escuchar desde muchas bocas que intentaban consolarla cada vez que rememoraba su muerte.

Eugenia pasó cerca de seis años utilizando a su querido hermano como traductor de su misterioso mundo hiperreal, y sucedió que para cuando los qualias de su experiencia se fijaron a puntos de referencia capturables e interpretables, Sigmund se esfumó. Nadie supo jamás a dónde fue, o más bien, nadie lo vio morir, salvo Eugenia, que declaraba con la tristeza personificada en sus palabras, que su hermano no había desaparecido, que su querido hermano había sido víctima de la más infame y terrible experiencia del ser humano, invisible o no, feliz o joven, la muerte lo envolvió y lo ocultó lejos de su poder hipersensorial.

Y no fue sólo eso, las implicancias de la muerte de Sigmund recorrieron su don. Inexplicablemente, Eugenia le perdió el rastro a toda experiencia visual, adquiriendo una ceguera poco efectiva, que le quitó toda capacidad de captar haces luminosos o coloraciones sobre lo que ella percibía. Digo poco efectiva porque, para Eugenia, el mundo se presentaba desde tantas perspectivas que la vista era sólo una de las miles de fuentes de información en las cuáles ella interpretaba la realidad, lo que provocaba que no necesitara ver objetos para "verlos", gracias a su maravillosa capacidad, todo cuanto estuviera a su alrededor se virtualizaba en sus ojos ciegos. Por esto, su sentido de la vista, mutilado tras la desaparición de Sigmund, no resultaba más que una anécdota en su catálogo personal sobre la realidad.

Sin embargo, no sólo la vista fue afectada con la partida de su hermano, la experiencia de la muerte en Eugenia resultó más vívida que para cualquiera.

Sintió la muerte en primera persona, la vio y respiró mientras su hermano se desvanecía a su lado. Sintió cómo se desprendía de su piel toda señal de inmortalidad, su corazón se detuvo 18 segundos, y en el momento en que sucedía su último latido, Eugenia cerraba los ojos para experimentar la única sensación de un último pestañear en presencia de luz visible. Su muerte vivió estos mismos 18 segundos en su cuerpo, para luego retirarse junto a Sigmund, su vista y su infancia.

Cuando cumplió diez años conoció un mundo completamente diferente al que se había acostumbrado a ver. Cuando le preguntan acerca de ese momento suele responder sin dudarlo: Fui consciente de la existencia de Dios.

Todo empezó un día en que su mejor amigo, Federico, estaba triste. Había sufrido una especie de ataque de pánico luego de que unos niños más grandes que asistían a su mismo colegio lo levantaran y zamarrearan para luego lanzarlo dentro de un tarro de basura, obligándolo a responder a toda clase de preguntas estúpidas para su propia diversión, preguntas que Federico era incapaz de responder. Luego de dos largas horas de aquel juego cruel, apareció una profesora por el patio del colegio que descubrió la jugarreta de los mocosos y liberó a su amigo de su tortura.

Cuando Eugenia fue a verlo el día del episodio de bullying, Federico estaba visiblemente consternado. Su enorme corazón de niño no era capaz de entender que alguien quisiera hacerle daño sólo por el gusto de hacerle daño. Le dolía su espalda, sus pantorrillas y tenía una especie de reflejo claustrofóbico como residuo de dos horas de estar dentro de un lugar oscuro que no le permitía moverse.

Yo les decía que no quería más, que era suficiente para mí, que me dolía ¡que estaba asustado! Pero ellos no hacían más que reírse. Y cada vez que yo me quejaba, parecían reírse más y… No alcanzaba a terminar de hablar porque le temblaba la voz y le brotaba un llanto incontenible. Eugenia lloraba junto a él. A sus apenas diez años, estaban conociendo la frustración, la profunda tristeza y las primeras aproximaciones del odio.

Federico la abrazaba, a él no le gustan los abrazos, no le gustan las caricias ni casi ningún contacto físico que no estuviera contenido en su itinerario con antelación. Estaba pasando por sus venas todo el miedo y la rabia que antes le resultaba inofensiva, estaba experimentando cómo su torrente sanguíneo asimilaba esta nueva emoción y se la enseñaba a todo el resto de su cuerpo. Eugenia podía ver cómo se transformaba en Federico todo su interior. Ella siempre ha podido ver cosas que otras personas no ven, Funes la memoriosa solía llamarla Federico en honor de uno de los cuentos de Borges con que siempre intentaba explicar cualquier momento de la vida. Ciertamente Eugenia no posee memoria tan agobiante como la de Funes, el personaje borgiano, pero sí es capaz de ver dimensiones que la gente no puede ver. Y aquel día pudo ver muy claramente cómo su querido Federico cerraba en su interior la puerta de la compasión, como el odio iba intoxicándole cada pequeño rincón de su inocente personalidad. Estaba hinchado por todos lados, la única forma en que podía dejar de llorar era enrojeciéndose de este encono temporal. En su experiencia, las personas no son capaces de ver esto. Aunque haya una mirada o una mueca que delata cierta cantidad de rabia, nadie es capaz de ver cómo se mueven en el interior de los cuerpos las emociones que comandan al cuerpo. Pues Eugenia sí podía verlo, y no hacía más que causarle una enorme tristeza ser espectadora de este momento, el instante justo en que un ser humano deja de ser inocente.

La congoja se extendía por la piel de Eugenia mientras Federico se iba consolando poco a poco gracias a su amiga. La pequeña se despidió ese día, procurando darle tanto consuelo como pudo, y siendo testigo al fin de cómo la rabia iba cediendo no sin antes dejar sus marcas territoriales repartidas por el cuerpo de su amigo. Al menos ya está más tranquilo, les había dicho a las madres de Federico antes de irse. Ella, en cambio, no estaba tranquila. Aquella visión de su amigo no la dejaba en paz, y en su regreso a casa no hizo más que llorar por todo lo que tuvo que pasar su amigo y por la injusticia que veía nacer en el mundo.

Era una de las últimas noches del verano y hacía un poco de frío afuera. Eugenia iba caminando de la mano de Piro Calavera, su padre, que había tenido que llevarla desde Ailintue hasta la casa de Federico sólo porque él tenía pena y la había llamado para que fuera a verlo. Piro ya conocía a Federico, entendía sus comportamientos extraños y le gustaba que un muchacho tan bueno fuera el mejor amigo de su hija. Su padre solía decir que llegado el momento los dos muchachos se enamorarían y tendrían muchos hijos (siguiendo la lógica paternal e idílica que se figura en la cabeza de los padres cuando sus hijos aún son niños). Ella lo escuchaba nada más, pero en el fondo sabía que eso jamás pasaría. Eugenia sabía que el amor de Federico se manifestaría en unos años y ella, por su parte, no experimentaría esos sentimientos sino hasta muchos años más. ¿Cómo lo sabía? Pues simplemente lo sabía.

Mientras caminaban, padre e hija, por el Parque Bustamante cuando ya la luna iluminaba algunos árboles, Eugenia creyó ver un movimiento extraño. Ella es ciega, eso ya está claro, pero aun así puede ver, de alguna forma inexplicable y fascinante, puede ver. Aunque Federico la corrige cada vez argumentando que el verbo correcto es otro, sentir tal vez, pero no ver. Está bien, pensó Eugenia, creí sentir a la distancia un movimiento extraño, algo se movía bajo la luna.

-            Papá ¿viste eso? ¿Cerca de ese árbol?

-            ¿Qué cosa hija?

-            Algo se mueve desde las ramas al suelo, algo extraño.

Su padre sonrió.

- Hija, me parece que acabas de ver la primera hoja caída del otoño. Y se agachó apara tomar la hoja y guardarla como recuerdo.

Eugenia pensó que era un momento muy lindo, y le alivió un poco la pena que traía desde la casa de Federico.

- ¿Sabes Eugenia? Yo nunca he visto ese momento exacto en que una hoja se desprende de un árbol para flotar unos segundos antes de caer al suelo, es un instante muy pequeño y pocas personas deben haber estado alerta justo cuando sucede en sus narices. Siéntete afortunada y nunca olvides este momento.

Nunca lo olvidaré papá, pensaba ella para sus adentros, pero no será por esta estúpida hoja, será por lo que nos ha pasado hoy a Federico y a mí...

Su pensamiento se vio interrumpido porque volvió a suceder lo mismo bajo el árbol, pero esta vez su perspectiva le permitió ver (percibir) claramente lo que pasaba. Efectivamente era una hoja que se desprendía de una de las ramas, pero esta hoja, que debía flotar en el aire, era dirigida por un hilo casi invisible en una trayectoria en apariencia aleatoria hacia el suelo, para dejarla posada suavemente sobre el pasto del parque. El hilo nacía en la tierra y se extendía hasta la copa del árbol, allí la esperaba un rodillo empujado por una manivela, la que a su vez, era accionada por una especie de duende, que bostezaba como si estuviera realizando la tarea más rutinaria de su vida.

Al parecer nadie notaba la presencia de este pequeño ser, ni menos su apatía, se dio cuenta que no valía la pena preguntarle a su padre, ya que él mismo, en su afán de ser testigo de la caída de una hoja a partir de un árbol, se encontraba mirando justo en dirección del pequeño aburrido y sus reacciones corporales no delataban absolutamente ninguna anormalidad.

-       Papá ¿existen los duendes?

-       No que yo sepa hija, ¿por qué me lo preguntas?

-       Porque creí ver uno sobre el árbol que estabas mirando hace un momento.

La miró asombrado.

No hija, yo al menos no vi nada, y jamás he oído de nadie que haya visto uno.

Otra derivada de las capacidades omnividentes de Eugenia consiste en que puede saber con total seguridad si alguien le miente o intenta mentirle. Es una especie de detector de mentiras de carne y hueso. Puede percatarme de las leves aceleraciones o desaceleraciones del pulso, puede oler el brote del sudor en los poros de las manos, escucha los temblores de un corazón estremecido por un golpe de adrenalina (que sucede a algunas personas cuando mienten), y así podría enumerar un día entero. Su padre no le mentía ni parecía darse cuenta del extraño ser que ella había descubierto.

La pequeña Eugenia Iba caminando bien afirmada del brazo de su padre, Piro siempre ha insistido en que ocupe bastón pero ella siempre se ha negado bajo el argumento de sus capacidades sensoriales complementarias.

-   ¿Pero si algo se te escapara? ¿Si no estuvieras siempre alerta y concentrada? Solía preguntarle su padre con inquietud.

-   Si ella se siente capaz de caminar, y hasta correr sin ayuda, pues dejémosla. Discutía su madre, y agregaba: por lo demás, es muy improbable que a esta edad vaya por ahí sin la compañía de alguien más.

Eugenia se aferraba a lo que decía su madre, así que la discusión terminaba ahí. Por esta razón era que su papá le tomaba muy exageradamente del brazo cuando veía que caminarían junto a mucha gente por algún sendero pedregoso o disparejo.

Esta vez era uno de esos casos, así que Eugenia iba caminando dirigida por padre, sin pensar en dónde estaban ni para dónde iban. Estaba tan concentrada entre los movimientos del duende y las reacciones de su papá, que sólo cuando llegaron al final del parque, y tuvieron que cruzar la calle, se irguió en actitud de mirar hacia adelante. Fue un lapso de tiempo que nunca olvidará. No, fue un momento ausente del tiempo. No lo sabe exactamente, sólo recuerdo que tuvo que detenerse en seco, apretar muy fuerte el brazo de su padre y contener el aliento.

Miró lentamente alrededor para darse cuenta de que estaba frente a una realidad superpuesta a la suya. No había únicamente un duende sobre el árbol, al mirar hacia adelante y atrás, se dejaba ver una versión similar del ser extraño en cada uno de los árboles del parque, jugando, cada uno con su manivela y sin patrones rítmicos, a deshojar lentamente los árboles. Ellos son el otoño, pensó Eugenia. Luego, su curiosidad la llevó a mirar hacia el cielo y ver a la enorme luna posada en un par de manos gigantes. La sostenían con extremo cuidado, como si fuera una pequeña y delicada bolita de cristal, que al más mínimo soplido se pudiera venir abajo. Ambas manos se esforzaban para no perturbar la posición de la esfera, manteniendo su ruta por la noche que avanzaba sobre el parque. La expresión de esos dedos entrelazados la conmovió. Se las veía temblar, notoriamente cansadas, pero aguantaban y continuaban su labor sin descanso, en la altura del cielo donde nadie, absolutamente nadie parecía notarlas.

Las manos de la luna la llevaron luego a las estrellas, encendidas en la oscuridad a través de unos delgados cables que viajaban desde su posición en el cielo hasta un punto lejano en el espacio, todos los cables seguían el mismo camino, todos parecían aportarle energía a estos pequeños puntos brillando en el cielo. Pasó una gran nube que cubrió levemente la luna, por supuesto, esta nube era transportada por otras manos, similares a las de la luna, que la conducían con movimientos elegantes y casi imperceptibles desde izquierda a derecha.

Aún no era capaz de reaccionar a este escenario sobrecargado de criaturas que no había visto nunca antes, ella misma, que se jactaba de ver mucho más allá que cualquier ser humano, seguramente habían estado ahí siempre, pero no había sido consciente de su presencia sino hasta este momento. Miró al suelo (o más bien dirigió su vista hacia el suelo) un poco avergonzada, pero sólo sirvió para darse cuenta de que se encontraba caminando en una superficie inexistente, bajo la que se veía una aglomeración de pequeñas manchas de colores peleándose por posarse bajo sus pies. Miró hacia adelante y comprobó que bajo los pies de cada transeúnte pasaba lo mismo, estas manchas coloridas se movían a toda velocidad para sostener los pasos de cada persona, evitando que cayeran al vacío. Se liberó de su padre y corrió sin sentido por el parque, iba tan rápido como podía, saltaba con fuerza, se detenía y cambiaba de dirección, pero estas criaturas subterráneas la encontraban siempre y estabilizaban su cuerpo sobre el vacío enorme detrás de ellos.

Cuando su padre la atrapó, Eugenia lo abrazó desesperada, tenía miedo, no se sentía preparada para ser espectadora de todo aquello. Su padre la sostuvo en sus brazos levantándola del suelo mientras ella se escondió bajo sus brazos apegándose todo lo que era posible.

-   ¿Qué pasa, hija? ¿Es por Federico que estás así?

-   No papá, tengo miedo, abrázame ¡abrázame fuerte, por favor!

-   Tranquila, mi pequeña. Estoy aquí contigo, no pasa nada malo. Estás acá con papá, yo estoy cuidándote, sea lo que sea que hayas visto, yo estoy aquí para protegerte.

Al mirar bajo sus pies vio al grupo de criaturas esforzarse por mantener a su papá alineado sobre la superficie, y las criaturas que la sostenían antes se sumaban al grupo de padre, para ser capaces de sostener el peso de ambos. A su alrededor todo adquirió una perspectiva cacofónica, había demasiados estímulos para sus sentidos y ella no era capaz de contenerlos todos con sus propios sentidos. Sólo su padre podía calmarla, sus brazos, su olor, su voz, le tranquilizaban los nervios que se le querían arrancar del cuerpo y explotar como fuegos artificiales. Así estuvieron unos diez minutos, Eugenia lloraba cada vez menos asustada, hasta que consiguió devolver su respiración a la normalidad y erguir su cabeza para volver a enfrentarse con este mundo nuevo.

Habiendo pasado un poco de tiempo, Eugenia se sintió más llena de valor, ahora fue más valiente, aceptó todo lo que sus sentidos captaban, dejó entrar toda la información a su cuerpo. Estaba concentrada queriendo conocer cada rincón y a cada criatura dedicada a su labor particular, miraba y miraba, era una tarea infinita, a cada nuevo descubrimiento le sucedían más y más criaturas, no terminaré jamás, pensaba, y sin meditarlo demasiado, miró a su padre, que aún la sostenía en sus brazos, y dijo:

-   Papi, creo…creo que acabo de conocer a Dios.