Él decía que no eran cinco, sino seis. Y este sexto correspondía a la capacidad humana de emocionarse con los Beatles. Él los enumeraba así: tacto, vista, gusto, olfato, oído y beatle. Esos eran los sentidos para el viejo. Y solía empezar a divagar:
"Te imaginas te faltara la vista? O no pudieras oir? La cantidad de cosas que no podrías jamás disfrutar? Piensa ahora en esos tipos que andan por ahí sueltos de cuerpo, lanzando que no les gustan los Beatles. Pobres, no saben de cuánto se han perdido..."
No hay comentarios:
Publicar un comentario